miércoles, 20 de abril de 2011

I'm your ch-ch-ch-ch-cherry bomb!




Una chupa. Eso era todo. Ni siquiera era de cuero, pero tampoco era "plastiqueira", ya saben; estaba en un punto medio. "Demasiado macarra", dijeron. ¿"Demasiado macarra"? ¿En serio? Hay alguien haciéndose una idea equivocada de mí... no soy una pijita, de esas que visten de rosa, y no soporto llevar vestidos, aunque me pese, porque algunos son "ideales"... Simplemente soy así, y no puedo cambiar mi mente.
Así que ya lo sabes, hermanita; I'm a cherry bomb.

YEAH.

viernes, 15 de abril de 2011

Llamamiento



Rita C. Gregson al habla, emitiendo para quien le escuche desde su choza de la Aldea de los Sombrereros Indios.

Rita está feliz. Tiene los ojos de color azul y unos amigos cojonudos. Y una letra incomprensible, también, de manera que en un futuro, ni se comprenderá a si misma.
Rita también tiene otro nombre. Greg. Greg de Gregson. Le gusta como suena. Le gusta repetirlo mentalmente como el apodo de una estrella del rock.
A Greg le gusta dibujar, hacer largas rexlefiones, desarrollar opiniones y teorías conspiratorias. También le gustan las libretas nuevas, el color azul del mar cuando hace bueno y el olor a playa. No soporta el sonido de un anorak rozando contra una superficie rugosa, ni los guardas de seguridad, ni los jardines botánicos comestibles (aunque sí tomar un pétalo de camelia de vez en cuando). También le gusta charlar por telepatía con Waldo O'Brother, (aunque su hermana, Edelfasinda Padresca Brones O'Brother le cae un poquito mal), mandar postales a la cárcel a Bubba e insultar a Lalo Carra Moza-Lozana con Willy Malkovich, pero de ello hablará en otra ocasión.
Greg no es perfecta, por eso no quiere a alguien perfecto. Sólo espera que alguien con muchos defectos y ganas de hablar largo y tendido escuche y tome nota. Porque tiene muchos amigos, pero se siente un poco incomprendida y sola, y no lo soporta, porque no es justo, no ahora que es tan feliz.

Rita C. Gregson, al habla y a la escucha.

¿Hay alguien ahí...?


domingo, 10 de abril de 2011

Oh, my God, the wing's on fire!!


Mh... interesante.
Todos vamos a morir. Eso es algo que deberíamos tener clarito ya desde el principio de la entrada. Bueno... Todos menos Sohora vamos a morir. Y es probable que Sabela tampoco muera. En todo caso, me pido morir primero.
En fin.
Llevo... desde hace lo que me parece mucho sin ser capaz de escribir algo bueno. Será que con eso de las vacaciones cerebrales, me he quedado sin "yodida" imaginación. Eso creen, ¿eh? Pues se van a cagar.
No, en realidad, no.

Bueno, en este día martes quería hablar de la muerte. Estábamos mis amigas y yo haciendo una lista de cosas que hacer en verano, que yo interpreto como "cosas que hacer antes de morir". Tengo una amiga a la que le propusimos que se uniese, y dijo que no, que ella quería algo un poco más normal. ¿¿Se lo pueden creer?? Normal. Ni que no me conociese.
Lo que me lleva a pensar en los bajones y lo mal que nos hacen. Porque, estés genial o deprimida, la muerte llegará cuando le salga de ahí, y es algo que no debes olvidar, porque no podrás ni puedes hacer NADA para evitarlo, simplemente pasará, y de tí depende quedarte con ganas de más o quedar satisfecho. Por eso tengo que hacerme un tatuaje que me lo recuerde cada vez que lo mire... Mh...


Sean felices. Incluyéndote, Bells. Por favor, vuelve a ser quien eras...