domingo, 31 de octubre de 2010

When you get what you want, but not what you need...

Y, sí, hay muchas veces que no tiene ningún sentido. Por eso estoy yo aquí. Soy como el Ratoncito Pérez versión hippie, pero sin llevarme los dientes de nadie; soy un maldito pedazo de pan y no cobro nada por escuchar. Y podrías estar hablándome horas y horas de tu vida y obra, de tus tristezas y alegrías, de lo que te gusta y que no, y yo te escucharía de principio a fin. Porque, mientras hables y hables, estaré haciendo un retrato mental de ti, incluyendo cada pequeño detalle que dejes entrever desde el primer esbozo.
Y, al final, mis retratos sólo pueden dividirse en dos clases de personas: las feas y las bonitas. Las primeras pueden ser unas bellezas, pero el mundo o su propia mente les ha hecho feas; las segundas, a pesar de los trillones de defectos, han sabido ir por el buen camino. E importa un carajo si el físico no acompaña.
A mí, me gusta dibujar a los puntos intermedios; gente a la que el mundo ha tratado de destruir, pero se han rebelado contra ello. Gente imperfecta. Gente especial.

domingo, 24 de octubre de 2010

Nosotros, los locos.


Ayer nació un nuevo Blog. Por ahora, no es más que un esbozo, pero tenía ganas de hacerlo y tengo poca paciencia, así que he aquí:

toowiseman.blogspot.com

Eso es todo. Cuando me devuelvan el medio cerebro que me han robado, escribiré más y más racionalmente.

Gracias.


Sed felices.

martes, 12 de octubre de 2010

And I´m drinking by myself...

La gente no tiene ni idea de absolutamente nada. El ser humano es no es más que un estúpido animal caprichoso y celoso. Si tiene algo, le aburre y juega con ello como si no le importase una mierda. Pero, cuando lo pierde, resulta que sí le importa, y quiere recuperarlo a toda costa, aunque con eso perjudique a su posesión perdida, o a quien estuviese haciendo un mejor uso de ella.

Personalmente, me encuentro en una edad en la que todos somos, con o sin perdón, un poco gilipollas; todos los defectos del ser humano se multiplican por cuatro en nosotros. Además, tenemos más cuento que Calleja, para unas cosas, y otras fingimos que no son dignas de tomarlas en serio en absoluto. Por ejemplo, en las relaciones: se nota a leguas que hemos visto demasiado la tele en nuestros escasos años de vida. Nos montamos unos dramas que, si yo les contase, estarían riendo - o llorando - hasta pasado mañana.

Y por eso, como mi abuelita solía y suele decir, mejor sola que mal acompañada.

Sean felices.