sábado, 24 de julio de 2010

Oh, the other day I was bored, so I wrote a song.





Now they play it on the radio, on the radio, on the radio
This is how it goes...
La da da da de de de da da da
De de de da da da
La da da da de de de da da da
La da da da de de de da da da
La da da da de da

(Future radio, by 100 Monkeys)



Y me dije a mí misma: "¿por qué tienes que tener un motivo para hacer una entrada? Al fin y al cabo, no dices más que tonterías; una más, una menos, ¿qué más da?"
En fin, el verano es corto y la inspiración muy fugaz; tanto que, fíjense, iba a escribir una entrada muy poética sobre la brevedad de la vida y un montón de tonterías – mucho melodramatismo; nada importante –, y, de repente, ¡puf! Me he quedado en blanco. Y me he dicho a mí misma – sí, me digo muchas cosas a mí misma. Discutimos muchísimo –: "Hay que rellenar, que tienes muy abandonadito el Blog".
Y aquí estoy.
Otro día les narraré una de esas discusiones conmigo misma. Una de miedo.
Disfrúten del grupo. Y sean felices. Sí, es una orden.
(En los dibujos, Kellan Lutz y Nicholas Hoult)

viernes, 2 de julio de 2010

Bass




Él era especial. No era demasiado guapo; tenía una nariz tremendamente... exagerada, para empezar, y un poco de cara de guarro, si me lo permiten, aparte de que su sonrisa era muy extraña, casi inquietante. Pero tenía algo.

Todo hay que decirlo; era lo que se dice un cabrón; era prepotente, cruelmente sincero, tajante, algo cerdo... Aunque muy sutil, todo hay que decirlo, ya que no decía ni una sola palabrota y siempre empleaba ese tono de voz frío e indiferente.

Y esa manera de vestir, ¡cielos! No sabría si calificarle de hortera o de genio. Era desconcertante.

En definitiva, era uno de esos diablillos que aparecen en los hombros izquierdos de personajes de películas de dibujos animados para influenciarles – mal –, y, en definitiva, arrastrarles al fango.

Pero está claro que tenía algo.




¿Cómo pueden atraer tanto personas como el personaje Chuck Bass? Si no es más que un cerdo hortera prepotente de nariz exagerada – aunque esto último sea cosa del actor que lo interpreta –. Bueno, está claro que es su punto malo lo que atrae y repele a la vez.

Y, ¿por qué? O bien porque nos hace pensar que en su lado del río nos divertiríamos más o, simplemente, porque somos morbosos y masoquistas.

Yo me inclino por lo segundo.






He aquí un ataque de melodramatismo. Disfrutadlo.

Y he aquí un Blog maravilloso. Entrad y reíd.



(Por si no lo habíais intuído, el chaval de la foto es Ed Westwick, actor que interpreta a Chuck Bass en la serie Gossip Girl)