"I might look fucking crazy,
but damn it feels good to dance, it
makes me feel cold like the sun and other sorts
of marvelous impossibilities".
(Spencer Bell)
Hoy, jueves 16 de junio, a las 19:37 horas, escuchando esta canción de Menomena, "Muscle and flow", he terminado un nuevo proyecto. Estoy castigada y algo deprimida, pero, ¿a quién le importa? Tengo otro hijo. Pendiente de revisión y de que un primer lector de el visto bueno, pero terminado, por fin.
Y no sé por qué, y toco madera, pero... tengo un buen presentimiento.
Al fin, volvemos a la... ¿libertad? Mentira, no somos libres; somos esclavos de nuestras manías, prejuicios, las modas, los poderosos... Así que, ¿cómo llamar a este estado...? Quizás... "estado en el que las únicas preocupaciones son si queda queso, qué tatuajes me adornarán en un futuro si Dios quiere (aunque papá no) y cómo respirar y caminar a la vez". Mh. Me gusta.
El día de mi funeral, quiero... quiero buena música. Quiero que la gente haga chistes, aunque sea humor negro, aunque dejen en ridículo a esa persona que ya no estará allí para perseguirles con una zapatilla por ofenderle. Quiero... que haya mucho whiskey y que todo el mundo mayor de once años pueda probarlo; quiero pizza de chocolate y de patatas fritas - oh, SÍ; EXISTE -, y por SUPUESTO, pan con queso, mucho pan con queso. Quiero una fiestecilla en cualquier sitio donde se pueda enchufar un amplificador, y que las personas que probablemente ahora me odien pero que formaron hace no mucho parte de mi banda de rock, se pongan a hacer un poco de ruido, celebrando que jamás tendrán que volver a soportarme.
Quiero un monólogo de mi padre - un cómico cojonudo - y que nadie llore - tampoco tenía esperanzas de que nadie lo hiciese, pero todos conocemos a mamá, así que, Anita, hermana, abrázale y dile que se deje de conachadas, que estaré bien -. Quiero que mi familia de locos cante una canción a lo "All together now", aunque se inventen el 50 % de la letra. Quiero más, más pan con queso, y que me enterréis con Rita, un móvil y... bueno, ¡sorprendedme!
No me importa dónde acabe mi cuerpo; como decía mi bisabuela, "por mí como si me dejáis en el pasillo; no me voy a enterar". Lo que sí quiero es que os riáis todos mucho y que alguien haga un brindis con alguna bebida poco glamourosa. Y quiero que citéis a Ford Fairlane y a Les Luthiers.
Por último, sería la leche que consiguiéseis a "100 MONKEYS" para tocar unas cuantas cancioncillas. Son la leche.
El día en que eso suceda, que espero que sea dentro de muchos años - toco madera -, quiero que todo el mundo sea feliz. Y, lo advierto, ¡pienso aparecerme para comprobar que todo lo hayáis hecho bien!