sábado, 28 de mayo de 2011

After years of expensive education


Todo tiene sus cosas buenas y sus cosas malas. Muchas, muchas veces, dominan las malas, pero, ¡eh! ¡estamos ya en verano! ¡en dos semanas me olvido del prostituto colegio! ¡YEPALE!
El verano me devuelve las ganas de vivir, en serio. La ley de Murphy no tardará en tocarme los coj*nes, pero hasta entonces, lo dicho: ¡yepale! A volver a los bocatas diarios (atún con mayonesa... así, reblandecidos y como con salsita por el sol... mmmm), al olor a sal día sí y día también, al pelo de hippie después de secarse "saladito", al agua heladaHELADÍSIMA, la playita a diario hasta que me harte y más allá...
Y la playita... ¡tiene telita! ¡Qué fauna te encuentras cuando vas a una playa en la que no conoces a nadie! Eso, como digo, tiene su parte buena y su parte mala; la buena es que te importa un merengue la opinión de esa gente. La mala es que... son especialitos, pero en el sentido de que son lo típico de por aquí. Es decir, que son... "normales". Sólo decir lo más traumático que oí el año pasado, de una madre a un hijo: "¡¡NOEL, VEN AQUÍ QUE TE VOY A DAR UNA LECHE QUE TE VOY A DESMONTAAR!!".
Galicia; el único lugar donde se desmonta a los hijos a leches.
Y mi cotilla familia, que se sabe la vida de estos desmontadores de extraños nombres... lo dicho; ¡vaya fauna!


Sed felices. Yo... voy tirando, y mejorando, gracias.

viernes, 6 de mayo de 2011

Faces look ugly when you're alone


Mi vida ha sido una sucesión de decepciones. Primero, la decepción de saber que la época de dormir todo el día y no tener que andar llegaría a su fin. Después, que las cosas mágicas y estupentasticosas no existían. Más tarde, que los años de la adolescencia serían un período en que ni yo misma, que tan reflexiva y profunda me había estado considerando, me comprendería.
Y también esa decepción que lleva acompañándome desde que tengo uso de razón. La gente se cansa. Se cansa y te larga. Como a un perrito que ya creció y ha dejado de tener gracia. O a un crío que no ha dejado de tener michelines, que cuando era bebé eran graciosos, pero ahora resultan ridículos.
Y se cansan de ti tan rápido que ni te lo esperas. Es como... "'¡puf!". Un día no puedes creer que hayas logrado ser tan feliz, y al día siguiente te das cuenta de que si algo es demasiado bueno para ser real... es que no es real.
Hasta ahora, la gente no había tenido demasiado tiempo para cansarse; es lo bueno de viajar mucho en la infancia. Pero... siete años en un mismo sitio son demasiados.

Mi vida ha sido una sucesión de decepciones, así que... ¿por qué iba a ser diferente ahora?

Quizás por esas tres personillas o así que merecen la pena...