Ojalá hubiese un poco de jodida libertad en el mundo, ojalá. Que si no te controlan tus padres te controlan tus profesores, o tus compañeros de clase (indirectamente, con las típicas miraditas de "no me gusata como vistes", "por Dios, péinate mejor, alísate el pelo o algo", te están controlando) o cualquier gilipollas integral que se cree con derecho de decirte qué hacer sólo porque es adulto y "experimentado", "que ha vivido mucho" y tú eres un "estúpido adolescente que no sabe nada de la vida"...
Pues, ¿sabes qué? Que siento decir tacos, pero que se joda el mundo. Soy como soy, y si he obrado mal, ya será el karma, Dios, el universo quien me castigará, así que deja de tocarme las pelotas, déjame ser como soy y vive tu vida, chaval, que yo me ocuparé de vivir la mía.
Conclusión: jamás me había sentido tan adolescente como hoy (je, je).
Sed felices.