sábado, 1 de enero de 2011

I'm gonna leave this city for good.



Año nuevo, todo sigue igual. Anoche, tras casi sufrir "ahogamiento por uvas" – gracias, Anita, querida –, sufrí la misma decepción de cada año; toda la vida seguía igual. No sentí un gran cambio interior aparte de el pensamiento "¿y todo este rollo, para esto?". Al día siguiente – popularmente conocido como "hoy" –, salí a la calle y, ¡oh! ¡Qué sorpresa! El cielo no se había vuelto verde. Nadie que yo conociese había amanecido con un sexto dedo en la mano. Los idiotas seguían siendo idiotas. Las paredes seguían yendo hacia arriba y los suelos en todas direcciones. No nos había invadido ningún puñetero alienígena, y me dije "¡¿qué co*o le pasa al mundo?!"
Pero me fui con mis amigos a dar una vuelta por esta mier de cilla. Hablé durante horas y me reí mucho, así que al final me dije "bah, qué demonios, ¡me da pereza enfadarme con el universo – otra vez –!".
Y así terminamos el año; felizmente casados. Uy, estooo, felizmente feliz.

Feliz año nuevo. Bueno, ¿qué leches? ¡FELIZ VIDA!

2 comentarios: