Nate no camina por la ciudad como antes hacía por su pueblo; ahora se fija, no sólo corretea sin preocupación. Se fija en la basura, inerte y humana. Este sitio le da miedo, y más aún después de lo que le ha contado Greg sobre el mundo. Sabe que ella es buena y sólo se lo ha contado por su bien, pero aún así, desearía no haberlo sabido nunca.
Se esconde detrás de ella cuando un tipo que da mucho miedo se le acerca.
- Maestra - la llama, con voz temblorosa.
- ¿Sí, pequeño saltamontes?
- Tengo miedo.
Ella mira al tipo amedrentador y tuerce el gesto.
- No debes temer a esta gente, Nate. Están a un nivel inferior de aquel al que tú y yo pertenecemos, así que en ellos no cabe la maldad. Debes temer a quienes, estando en teoría al mismo nivel, se rebajan a niveles ínfimos.
Nate cada vez entiende menos.
- ¿Como, por ejemplo...?
Greg mira alrededor.
- Aquellos. Míralos.
El pequeño Nate mira. Mira y se llena de miedo. Mira y se esconde aún más tras su maestra.
Un grupo de... gente extraña, que miran a los demás con desprecio, que llevan ropas imposibles, que lucen lo que parecen intrincadas enredaderas pinchudas hechas de pelo en las cabezas, que mascan chicle ruidosamente, moviendo las mandíbulas como las vacas de la villa.
- ¿Qué son? - pregunta, asustado.
Greg arruga la nariz.
- Son "modernos", pequeño Nate, y son los seres más idiotas sobre la faz de la Tierra.
FANTASTICOSO!!!!!!
ResponderEliminar¡Gracias, Sita Nodar!
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