lunes, 28 de septiembre de 2009

I gotta have faith...


Señoras, señores; el mundo se va al carajo.
Lamento tener que decirles esto, pero la falta de conciencia y moral, el libre albedrío, el libertinaje, la lujuria, el egoísmo... Nos están hundiendo en el fango. Y, como no somos conscientes de nuestros errores y tenemos los ojos puestos en los países subdesarrolados, no hay salvación posible.
No me malinterpreten; es genial ayudar a los necesitados, totalmente maravilloso preocuparse por los que pasan hambre... Pero, además de eso, hay que mirar la mierda acumulada en nuestras casas.
Nos hacemos llamar "civilizados", decimos de nuestro país que es una "democracia", pero no dejamos de contradecirnos a nosotros mismos imponiendo nuestras ideas, metiéndolas en la cabeza de los más pequeños para que perduren y comportándonos como animalitos. Pues sí, damas y caballeros; el alabado progreso nos está llevando al desastre.
Pero, ¿saben?, a pesar de las injusticias, la soberbia, los millones de defectos humanos - entre los que destacan la influenciabilidad y la estupidez - yo, cada vez que veo a alguien consolando a un alma que llora, a una persona cantando por la paz, a unos pocos tratando de salvar el mundo como pueden, aunque sea simplemente cuidando enfermos o contribuyendo a buenas causas, pienso: "Hay esperanza".
Sí, damas y caballeros. A pesar de las guerras, el hambre, las enfermedades... Aún hay esperanza. Hay que tener fé, amigos míos.
Y mientras haya alguien dispuesto a cuidar de un enfermo, a ayudar a un indigente, a consolar a un alma que llora... Habrá esperanza.

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