miércoles, 1 de febrero de 2012

ME-NO-ME-NA is the word.

El mundo en que vivimos. Creo que no aporto nada nuevo si afirmo que es una puta mierda. Tampoco si digo que sus cositas buenas tiene. Tales como Menomena.
Pero creo que hago muuuucho mejor a este perro mundo si lo ignoro por unos instantes y me sumerjo en mi propio universo. Juuujujuju.
Allá vamos.




TAOS

Introducción:
Nota del autor

Yo tengo, yo tengo, yo tengo un mundo interior muy grande. Algunos científicos lo llaman "mi mente", pero suena soso. A mí me gusta llamarlo Never Wanderland, pero me gusta aún más no llamarlo. Pero Never Wanderland al menos suena bonito.
Never Wanderland es... difícil de describir. Tal vez debería hacer un mapa, como el que aparece en la primera página de El Señor de los Anillos (¿la he cagao, o había de verdad un mapa...? Me suena que sí). Tal vez debería hacer una descripción como la que se hace de los lugares: dividirlo en zonas, explicar las características de cada una de ellas. Tal vez debería hablar en plan serio como un científico serio, pero soy más tirando a científico loco, así que voy a hacerlo a mi manera; como si fuese un lugar, pero teniendo presente que esto es una metáfora; dentro de mi cráneo no hay un país, sino un montón de cosas viscosas y asquerosas.
Y es que es muy difícil hablar de Never Wanderland como un lugar, porque, no lo olvidemos, estamos hablando de una "mente". Además, hay que tener en cuenta que quien escribe lo ha conocido toda su vida, sin preguntarse jamás qué o cómo era. Esto dificulta el trabajo, es como tratar de describir... a un amigo al que conoces desde que eras un enano. Oyes la descripción que hacen otros de él y no lo reconoces en sus palabras, pero entonces reflexionas y piensas: "cielos... eso es cierto".
En fin, sin más preámbulos, describamos un poco, superficialmente, este lugar popularmente conocido como (no, no muy popularmente) "Never Wanderland".


Comencemos por el comienzo. O mejor; por donde nos dé la real gana.

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