miércoles, 1 de junio de 2011

The day I leave this world.


El día de mi funeral, quiero... quiero buena música. Quiero que la gente haga chistes, aunque sea humor negro, aunque dejen en ridículo a esa persona que ya no estará allí para perseguirles con una zapatilla por ofenderle. Quiero... que haya mucho whiskey y que todo el mundo mayor de once años pueda probarlo; quiero pizza de chocolate y de patatas fritas - oh, SÍ; EXISTE -, y por SUPUESTO, pan con queso, mucho pan con queso. Quiero una fiestecilla en cualquier sitio donde se pueda enchufar un amplificador, y que las personas que probablemente ahora me odien pero que formaron hace no mucho parte de mi banda de rock, se pongan a hacer un poco de ruido, celebrando que jamás tendrán que volver a soportarme.
Quiero un monólogo de mi padre - un cómico cojonudo - y que nadie llore - tampoco tenía esperanzas de que nadie lo hiciese, pero todos conocemos a mamá, así que, Anita, hermana, abrázale y dile que se deje de conachadas, que estaré bien -. Quiero que mi familia de locos cante una canción a lo "All together now", aunque se inventen el 50 % de la letra. Quiero más, más pan con queso, y que me enterréis con Rita, un móvil y... bueno, ¡sorprendedme!
No me importa dónde acabe mi cuerpo; como decía mi bisabuela, "por mí como si me dejáis en el pasillo; no me voy a enterar". Lo que sí quiero es que os riáis todos mucho y que alguien haga un brindis con alguna bebida poco glamourosa. Y quiero que citéis a Ford Fairlane y a Les Luthiers.
Por último, sería la leche que consiguiéseis a "100 MONKEYS" para tocar unas cuantas cancioncillas. Son la leche.
El día en que eso suceda, que espero que sea dentro de muchos años - toco madera -, quiero que todo el mundo sea feliz. Y, lo advierto, ¡pienso aparecerme para comprobar que todo lo hayáis hecho bien!

Hasta entonces, o incluso antes (esperemos).

Sed felices.

sábado, 28 de mayo de 2011

After years of expensive education


Todo tiene sus cosas buenas y sus cosas malas. Muchas, muchas veces, dominan las malas, pero, ¡eh! ¡estamos ya en verano! ¡en dos semanas me olvido del prostituto colegio! ¡YEPALE!
El verano me devuelve las ganas de vivir, en serio. La ley de Murphy no tardará en tocarme los coj*nes, pero hasta entonces, lo dicho: ¡yepale! A volver a los bocatas diarios (atún con mayonesa... así, reblandecidos y como con salsita por el sol... mmmm), al olor a sal día sí y día también, al pelo de hippie después de secarse "saladito", al agua heladaHELADÍSIMA, la playita a diario hasta que me harte y más allá...
Y la playita... ¡tiene telita! ¡Qué fauna te encuentras cuando vas a una playa en la que no conoces a nadie! Eso, como digo, tiene su parte buena y su parte mala; la buena es que te importa un merengue la opinión de esa gente. La mala es que... son especialitos, pero en el sentido de que son lo típico de por aquí. Es decir, que son... "normales". Sólo decir lo más traumático que oí el año pasado, de una madre a un hijo: "¡¡NOEL, VEN AQUÍ QUE TE VOY A DAR UNA LECHE QUE TE VOY A DESMONTAAR!!".
Galicia; el único lugar donde se desmonta a los hijos a leches.
Y mi cotilla familia, que se sabe la vida de estos desmontadores de extraños nombres... lo dicho; ¡vaya fauna!


Sed felices. Yo... voy tirando, y mejorando, gracias.

viernes, 6 de mayo de 2011

Faces look ugly when you're alone


Mi vida ha sido una sucesión de decepciones. Primero, la decepción de saber que la época de dormir todo el día y no tener que andar llegaría a su fin. Después, que las cosas mágicas y estupentasticosas no existían. Más tarde, que los años de la adolescencia serían un período en que ni yo misma, que tan reflexiva y profunda me había estado considerando, me comprendería.
Y también esa decepción que lleva acompañándome desde que tengo uso de razón. La gente se cansa. Se cansa y te larga. Como a un perrito que ya creció y ha dejado de tener gracia. O a un crío que no ha dejado de tener michelines, que cuando era bebé eran graciosos, pero ahora resultan ridículos.
Y se cansan de ti tan rápido que ni te lo esperas. Es como... "'¡puf!". Un día no puedes creer que hayas logrado ser tan feliz, y al día siguiente te das cuenta de que si algo es demasiado bueno para ser real... es que no es real.
Hasta ahora, la gente no había tenido demasiado tiempo para cansarse; es lo bueno de viajar mucho en la infancia. Pero... siete años en un mismo sitio son demasiados.

Mi vida ha sido una sucesión de decepciones, así que... ¿por qué iba a ser diferente ahora?

Quizás por esas tres personillas o así que merecen la pena...

miércoles, 20 de abril de 2011

I'm your ch-ch-ch-ch-cherry bomb!




Una chupa. Eso era todo. Ni siquiera era de cuero, pero tampoco era "plastiqueira", ya saben; estaba en un punto medio. "Demasiado macarra", dijeron. ¿"Demasiado macarra"? ¿En serio? Hay alguien haciéndose una idea equivocada de mí... no soy una pijita, de esas que visten de rosa, y no soporto llevar vestidos, aunque me pese, porque algunos son "ideales"... Simplemente soy así, y no puedo cambiar mi mente.
Así que ya lo sabes, hermanita; I'm a cherry bomb.

YEAH.

viernes, 15 de abril de 2011

Llamamiento



Rita C. Gregson al habla, emitiendo para quien le escuche desde su choza de la Aldea de los Sombrereros Indios.

Rita está feliz. Tiene los ojos de color azul y unos amigos cojonudos. Y una letra incomprensible, también, de manera que en un futuro, ni se comprenderá a si misma.
Rita también tiene otro nombre. Greg. Greg de Gregson. Le gusta como suena. Le gusta repetirlo mentalmente como el apodo de una estrella del rock.
A Greg le gusta dibujar, hacer largas rexlefiones, desarrollar opiniones y teorías conspiratorias. También le gustan las libretas nuevas, el color azul del mar cuando hace bueno y el olor a playa. No soporta el sonido de un anorak rozando contra una superficie rugosa, ni los guardas de seguridad, ni los jardines botánicos comestibles (aunque sí tomar un pétalo de camelia de vez en cuando). También le gusta charlar por telepatía con Waldo O'Brother, (aunque su hermana, Edelfasinda Padresca Brones O'Brother le cae un poquito mal), mandar postales a la cárcel a Bubba e insultar a Lalo Carra Moza-Lozana con Willy Malkovich, pero de ello hablará en otra ocasión.
Greg no es perfecta, por eso no quiere a alguien perfecto. Sólo espera que alguien con muchos defectos y ganas de hablar largo y tendido escuche y tome nota. Porque tiene muchos amigos, pero se siente un poco incomprendida y sola, y no lo soporta, porque no es justo, no ahora que es tan feliz.

Rita C. Gregson, al habla y a la escucha.

¿Hay alguien ahí...?


domingo, 10 de abril de 2011

Oh, my God, the wing's on fire!!


Mh... interesante.
Todos vamos a morir. Eso es algo que deberíamos tener clarito ya desde el principio de la entrada. Bueno... Todos menos Sohora vamos a morir. Y es probable que Sabela tampoco muera. En todo caso, me pido morir primero.
En fin.
Llevo... desde hace lo que me parece mucho sin ser capaz de escribir algo bueno. Será que con eso de las vacaciones cerebrales, me he quedado sin "yodida" imaginación. Eso creen, ¿eh? Pues se van a cagar.
No, en realidad, no.

Bueno, en este día martes quería hablar de la muerte. Estábamos mis amigas y yo haciendo una lista de cosas que hacer en verano, que yo interpreto como "cosas que hacer antes de morir". Tengo una amiga a la que le propusimos que se uniese, y dijo que no, que ella quería algo un poco más normal. ¿¿Se lo pueden creer?? Normal. Ni que no me conociese.
Lo que me lleva a pensar en los bajones y lo mal que nos hacen. Porque, estés genial o deprimida, la muerte llegará cuando le salga de ahí, y es algo que no debes olvidar, porque no podrás ni puedes hacer NADA para evitarlo, simplemente pasará, y de tí depende quedarte con ganas de más o quedar satisfecho. Por eso tengo que hacerme un tatuaje que me lo recuerde cada vez que lo mire... Mh...


Sean felices. Incluyéndote, Bells. Por favor, vuelve a ser quien eras...

martes, 29 de marzo de 2011

Dada, di, dada, di, doo


Un comentario en la entrada anterior me recordó una conclusión a la que llegué oh the other day, when I was bored. So.

El mundo puede dividirse en dos (o tres), según:
- Gente idiota y gente no tanto.
- Gente que reflexiona y extrae conclusiones y gente que pasa.
- Gente a la que le gusta la música y gente a la que no (NOTA: "no música" incluye reggaeton).
- Gente y animales (NOTA: "animales" incluye C.A.N.I.s).
- Gente perfecta y gente imperfecta.
- Gente decente e (popularmente-conocidos-en-el-pueblo-como) hideputas.
- Gente humana viva y Rock Like Teen Ilusion's.
- Gente alocada y gente que jamás probaría el alcohol... hasta que llega a la Universidad y cambia.
- Gente maja y gente con el pelo rojo tomate falso y asqueroso como el cerebro que oculta.
- Gente que cree en algo y gente que trata de no pensar en ello porque no quiere creer.
- Gente humilde y gente gilipollas (los hay a porrillo).
- Gente a la que le gusta el queso y gente a la que no.
- Gente con pecas que no quiere pecas y gente sin ellas que sí las quiere.
- Gente que sabe ser mala y gente que no.

Y, por último, pero no por ello menos importante, sino más, de hecho, por ser la razón de existencia de esta entrada...

- Gente a que odia la primera rebanada de pan de molde y gente que la adora.

Y bueno, yo... No me considero idiota... Reflexiono incluso-quizás-demasiado (léanse todas las entradas anteriores). Adoro la música. No soy cani. Soy de lo más imperfecta. Me considero decente. Soy una RLTI. No soy una alcohólica, pero una vez no me matará... No tengo el pelo rojo (DIOS NOS LIBRE DE OTRA MÁS). Tengo fe. Soy... humilde... creo... Enfán. ADORO EL QUESO. No tengo pecas y, sí, me gustaría tenerlas. Y no sé ser mala, por mucho que a veces me pese.
Y ADORO esa primera rebanada, con una parte entera de "borde marrón". Antes no me gustaba, pero le he ido cogiendo el gusto.
Y sería genial que no fuese así de imperfecta, pero that wouldn't be me, and that wouldn't be right.

Sed felices.

viernes, 11 de marzo de 2011

No, no, oh, oh, yeah






Es gracioso. Nate lleva días sin hablarle, y lo echa de menos. Echa de menos su vitalidad de infante, su inocente alegría. Estúpido, ¿eh?; ella misma la ha apagado como quien sopla a la débil llama de una vela.
Pero añora que él pueda ser feliz, permanecer alegre. Quizás porque eso le hacía pensar que quizás también ella podría serlo. Quizás porque era la más pura esperanza.
Mira a su pequeño saltamontes. Está acurrucado junto a ella, con la mirada perdida en algún punto de la sucia pared que les cobija del viento. Se pregunta en qué estará pensando...
En es achica, seguro. No sabe su nombre, ni cómo es, pero no le cabe duda de que le ha llegado hondo, y no en mucho tiempo, porque Nate apenas se ha separado de ella desde que se conocieron.
Suspira. ¿Debería buscarla? No lo sabe. ¡Algo que la gran Greg no sabe! Es increíble.
En silencio, toma la resolución de ayudar a ese niño a sacarse el amor de la cabeza... o a lograr que sea correspondido.

domingo, 6 de marzo de 2011

With you in my head



Nate está atontado. Al principio, a Greg no le importa; sabe que es un crío y que los críos se atontan por cualquier estupidez - una chica, una pelea... -. Pero empieza a molestarle un poco al ver que no se le pasa.
A la enésima vez que le sorprende mirando al infinito medio sonriendo - con cara de bobo, vamos -, le da una colleja.
- Au -exclama él.
- Deja las nubes, niño.
El pequeño Nate se frota la nuca dolorida - parece que no, pero Greg pega fuerte -, y frunce los morros cual infante. Pero no han pasado ni cinco minutos cuando vuelve a su submundo de pensamientos fantasiosos, que este día se han centrado en una encantadora niña de nombre Scout. Recordó sus ojos, su sonrisa amigable, lo diferente que era de... PLAS.
- ¡Maestra...!
- Ya has tenido suficiente de eso por hoy. Levanta el maldito pandero y ponte a trabajar.
- Pero, maestra, es que esa niña...
- Déjalo, saltamontes. Eso sólo te hará daño.
Nate baja la cabeza.

viernes, 4 de marzo de 2011

Devil man are coming for your soul


Dejemos la historia de cómo nos conocimos yo, Greg y el pequeño Nate por una entrada. O por más, si eso... Depende de la opinión pública, sor pusuesto.
Porque quería hablar un poco del mundo. Ajá, volvemos a los viejos tiempos. Pero con la variante de que no van ustedes a comprenderme. Bueno, vale, eso no es una variante, pero ENFÁN.
También quiero RECORDARME A MÍ MISMA que la próxima entrada paréntesis será de positivismo, ¿eh? Que no es sano ser tan idiota.
So.

Todo esta reflexión comenzó años ha, pero se manifiesta hoy por notar que la idiotez aumenta con los años. Estaba con mi familia sentada a la mesa, mi hermana estaba leyendo una revista, y había un anuncio de una marca de telefónica (ejem Movistar ejem, ejem, jerejejeeem). El anuncio decía "ven y llévate este superchúpilisguay móvil de última generación por 0 EUROS", o una mentira similar. Y mi padre dijo a mi hermana dubitativa: "Hija mía, estas empresas se benefician del dinero de idiotas. Y, como no somos idiotas, de nosotros no se aprovecharán en la medida en la que pueda impedirlo". Más o menos, vamos; el caso es que ése era el mensaje.

Creo que no conocemos nada en absoluto. Ni sobre Movistar ni sobre nada. Somos unos idiotas. Nos dan una mentira jugosa y nos lanzamos a ella como cerdos hambrientos. No es la verdad, pero, cojona de mona, lo bien que sabe, así que, ¿qué importa?
Yo se lo diré: ahora se creen muy escépticos y muy guays, ustedes los modernitos vanguardistas y whatever leches más. Pero, nosotros, los locos, sabemos más de lo que parece. Pero, si lo decimos así, en voz alta, se nos llama eso, locos, y se nos ignora.
Pues bien, los locos no somos idiotas, y algún día habrá justicia en el mundo.
Y bueno, en fin, ese día probablemente el mundo se acabará, porque para toda la justicia que hay que impartir, se acaba antes con un diluvio universal, o un meteorito, o algo.
Bah, lo mío son las teorías conspiratorias (especialidad en escala mundial), no las del fin del mundo, así que a cagar. Hala.

Sean felices.